En primer lugar, los activos no reclamados son bienes o fondos que, de alguna manera, pertenecen a una persona. Sin embargo, han quedado inactivos porque, por lo general, el propietario original no ha tenido contacto con ellos durante un periodo prolongado. Esto, por ejemplo, puede incluir, entre otras cosas, cuentas bancarias olvidadas, cheques de pago no cobrados, seguros de vida, dividendos de inversiones u otros tipos de propiedad financiera. Muchas veces, las personas no saben que poseen estos activos porque, por un lado, han perdido contacto con la institución que los administra o, simplemente, porque olvidaron que existían.
La razón por la que estos activos frecuentemente permanecen sin reclamar puede variar. Por ejemplo, algunas personas se mudan sin, por supuesto, actualizar su dirección con bancos o empresas financieras. Mientras tanto, otras heredan bienes pero, lamentablemente, no están informadas de su existencia. Además, también puede ocurrir que cambien de trabajo y, en consecuencia, olviden reclamar los ahorros o las pensiones de su empleo anterior. Por lo tanto, estos activos se consideran 'no reclamados' y, con el tiempo, son remitidos a un fondo gubernamental hasta que, finalmente, el dueño legitimado los reclame.
Para empezar, para encontrar tus activos no reclamados, existen varios pasos que puedes seguir. En primer lugar, comienza haciendo una lista de todas las cuentas bancarias, inversiones y seguros de vida que recuerdes haber tenido. Además, no olvides revisar tus registros personales en busca de documentos que puedan indicar la existencia de activos. Así que, luego de completar estos pasos, consulta en consecuencia los sitios web oficiales del gobierno, como aquellos dedicados a activos no reclamados en tu país. De hecho, en muchas regiones, hay un portal en línea donde puedes buscar ingresando tu nombre y otros datos personales.
Por otro lado, si tienes familiares que han fallecido, puede ser útil realizar una búsqueda de activos no reclamados asociados a sus nombres. A veces, los activos se transfieren a los herederos, pero no se informa de su existencia. Por lo tanto, asegúrate de tener a mano documentos de identificación y cualquier prueba de conexión con la persona fallecida para facilitar el proceso. Finalmente, si encuentras activos que te pertenecen, sigue cuidadosamente las instrucciones proporcionadas por el portal para reclamarlos. De este modo, este proceso puede requerir ciertas verificaciones, pero, sin duda alguna, vale la pena para recuperar lo que es legítimamente tuyo.